domingo, 25 de septiembre de 2016

Reseña: Young Guns - Echoes


No serán nunca una de mis bandas de cabecera, pero todavía son un grupo que puedo escuchar sin sentirme culpable.

Las canciones son como un hechizo. Sea por rupturistas o por seguir las reglas al pie de la letra, cuando una de esas da en el clavo, es capaz de generar sensaciones profundas y duraderas entre las personas que las escuchan. Algo así me pasó con "I Want Out" de Young Guns el año pasado.

No los conocía. Simplemente vi que su disco fue destacado como uno importante en mi sitio de confianza para descargar música. Le di la oportunidad y mientras se completaba la descarga decidí escuchar algún sencillo reciente de la banda. La verdad no deja de sorprenderme que un grupo así, con un sonido más ligado a lo que hoy podríamos entender como pop rock tuviera esa capacidad de dar en el clavo de esa forma. Son como unos sucesores de Lostprophets (banda para la que hicieron de teloneros en el 2009) pero con eso del nu metal menos presente. Por lo demás, aprovechan perfectamente los ganchos melódicos, las distorsiones de las guitarras y cualquier agregado más o menos sutil de teclados o sintetizadores.

El año pasado lanzaron su tercer álbum, 'Ones & Zeros', con mucha distancia el más accesible de su carrera hasta ese momento. La voz de Gustav Wood sonaba imponente, protagonizando una serie de canciones elaboradas pero sin caer en excesos. Sonaba como una versión más guitarrera de Kodaline o The 1975, e incluso como el resultado de lo que pasaría si The Killers y Paramore terminaran encerrados en un ascensor.

Sorpresivamente decidieron grabar rápidamente un cuarto trabajo de estudio. Con nuevo baterista a bordo, Chris Kamrada, Young Guns decide hacer algo más contundente, más guitarrero, sin perder ese atractivo pop que los caracteriza. Supongo que por eso tiene sentido que trabajaran con David Bendeth, quien se ha encargado de mezclar en el pasado discos de Bring Me The Horizon y Asking Alexandria, puesto que ambas cosas se ven reflejadas en el resultado final: las guitarras y el gancho pop. ¿Pero tendrían ese "hechizo" en sus canciones? ¿Ese algo que tanto me sorprendió el año pasado? Bueno, vamos a ver...


"Bulletproof" fue lanzado como el primer sencillo y se encarga de abrir el álbum con guitarras en plan rompedor, cambios de ritmo constantes y una batería que parece caótica pero no se pierde en su propia locura. La titular "Echoes" es más suave pero en lineas generales refleja esa importancia renovada de las guitarras, creando en el proceso una canción con adrenalina pero también muy contagiosa. "Careful What You Wish For" se mantiene en esa linea pero suena más deslucida en comparación con las anteriores.

Pasamos a "Paranoid", donde ya tenemos un ambiente más sigiloso, marcado por los teclados mientras Wood se encarga de reflejar el dramatismo de la canción con sus gritos. Le sigue "Mad World", elegido como el segundo sencillo y fácilmente uno de los puntos altos del disco. Aunque mantiene en parte la linea introspectiva de "Paranoid", es más imponente, con más aires de grandeza a pesar del fatalismo que sobrevuela su letra. Es su canción My Chemical Romance, digamos.

El hechizo de este álbum se llama "Awakening". Rescata la intimidad de "Paranoid" pero le suma melodías muy al estilo de "I Want Out" de su álbum anterior. La forma en que Wood consigue cautivar ya sea usando toda la fuerza de su voz o susurrando es impresionante. Insisto que es un merito enorme tratándose de una banda que en circunstancias normales no me tomaría la molestia de escuchar. 

A partir de aquí el impulso de 'Echoes' se pierde un poco, haciéndose más largo de lo que debería. Encontramos a "Living In A Dream", la canción pop del disco y una particularmente ligada al ejemplo de Linkin Park. "Buired" a pesar de ser una canción rápida le permite a los teclados tomar más protagonismo para volver a dársela a las guitarras en el coro. "Mercury In Retrograde" intenta retomar el lado más pop del asunto pero no lo hace igual de bien ni consigue ser tan destacada. "Paradise" a pesar de la novedad del piano se queda corta en sus intenciones. Probablemente en los directos funcione un poco mejor. Por fortuna "Afterglow" consigue sacarlos del bache y rematar el disco con más dinamismo y un coro efectivo.

En 'Echoes' queda claro que Young Guns tomó nota de aquellas bandas que protagonizaron el panorama de ese "otro rock" que protagonizó la década pasada al lado del indie rock. Gente como Linkin Park, My Chemical Romance, Lostprophets o Bring Me The Horizon son referencias inevitables para comprender este álbum. Uno que sin ser perfecto y sin necesidad de ser innovador ofrece momentos suficientemente sólidos como para no ser una mera copia de esas bandas. Por encima de todo pienso que es un álbum donde justifican el haber llamado mi atención de esa forma tan inesperada. No serán nunca una de mis bandas de cabecera, pero todavía son un grupo que puedo escuchar sin sentirme culpable.

Mi recomendada es "Awakening". Comparándolos con sus contemporáneos pop, resulta envidiable que una banda como esa consiga (aun si lo hace con formulas ya probadas hasta el exceso) algo tan cargado de emoción como esa canción.

Aquí va "Mad World".


Calificación: 3.5/5

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